Habemus “nuevo” Real Decreto de Neumáticos Fuera de Uso

Después de casi 15 años y en pleno agosto (a un servidor le pilló de vacaciones, como creo que a tantos otros), se publicó en el BOE el Real Decreto 731/2020, por el que se modifica, de manera puntual, el vigente Real Decreto 1619/2005, que regula la gestión de los neumáticos fuera de uso. Un “nuevo” Real Decreto, que modifica algunos aspectos de la norma y que también añade e introduce algunos nuevos artículos y un nuevo Anexo II al RD 1619/2005 y que, sin duda, estábamos esperando como “agua de mayo” desde hace ya varios años, y que desde el pasado 8 de agosto entró en vigor.
Así, entre las novedades más importantes y significativas que introduce la norma y que, desde mi punto de vista, más polémica y problemática puede generar su implantación en el mercado a partir de ya mismo, está la obligación, por primera vez, de que los gestores autorizados deberán certificar, bajo su responsabilidad, que un neumático derivado de la preparación para la reutilización cumple con las condiciones y requisitos que dispone la norma UNE 69051 y que, por tanto, ha superado los controles exigidos por dicha norma y ser considerado como neumático de segunda mano, adecuado y apto, para comercializarse posteriormente. Y, en este sentido, esto afecta directamente tanto a los gestores como a los talleres que comercialicen neumáticos de segunda mano ya que a priori, según detalla la norma, en primer lugar, el gestor deberá entregar al taller, al cual le venda X neumáticos, un certificado (en formato electrónico) por neumático y, posteriormente, cuando el taller venda X neumáticos a un consumidor, deberá entregar también ese documento por neumático, ya sea en formato electrónico o en papel al usuario. Y yo me pregunto, ¿está el mercado preparado para esta novedad? ¿Se adaptarán los gestores y los talleres a esta nueva regulación? ¿o tal y cómo está configurado el mercado no es viable? Habrá que verlo, pero quizás a pesar de los inconvenientes que pueda traer, es un paso adelante que dará más seguridad al consumidor a la hora de adquirir un neumático de segunda mano.
Por otra parte, otra de las novedades que introduce el RD 731/2020 es que, si antes los neumáticos cuyo diámetro superior a 1.400 mm estaban excluidos del RD 1619/2005, a partir del 2 de enero de 2021, se incorporarán al flujo de residuos y, por tanto, aquellas empresas que introduzcan este tipo de neumáticos tendrán la obligación, en base a la responsabilidad ampliada del productor, de garantizar su correcta gestión, que habitualmente suele realizarse a través de los correspondientes sistemas integrados de gestión (Signus o TNU) a los cuales se encuentran adheridos y llevarán aparejados su correspondiente coste de gestión o “ecotasa” fijado por cada sistema.
Y, sin duda, la “joya de la corona” de este RD, y que desde ADINE veníamos reclamando desde hace ya varios años, es la creación del Registro de Productores de Neumáticos, donde todos los importadores, fabricantes, adquirientes intracomunitarios (es decir, productores según define la norma) e incluso los CAT tendrán que inscribirse a partir de enero de 2021 y declarar la puesta en el mercado de neumáticos de reposición de este 2020 tanto de neumáticos nuevos, usados y recauchutados (al igual que hacen al SIG al cual están adheridos) antes del 2 de abril de 2021 (es decir, tendrán dispondrán de 3 meses para hacer este trámite), ya que a partir de 2022 y siguientes ejercicios tendrán de plazo hasta el 1 de marzo con respecto a lo puesto en el mercado en el año anterior, a los efectos de llevar a cabo un mayor control e inspección por parte de la Administración y, en definitiva, mediante este Registro conseguir erradicar el fraude existente en el sector y el exceso de recogida de neumáticos fuera de uso.
En definitiva, no sabemos todavía si esta modificación “exprés” será la solución a los diferentes problemas que, hoy en día, tenemos en el sector. Al menos después de tanta espera se ha movido ficha y se ha abierto de nuevo el debate, lo que provocará nuevos movimientos y adaptaciones, de los cuales, aún desconocemos las consecuencias y los resultados.

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