“Winter is coming” (Se acerca el invierno). Naturalmente no es una frase mía, sino el título del primer capítulo de la 1ª temporada de la serie Juego de Tronos, anunciando la llegada de los peligros que conlleva el invierno. Y permítanme un consejo: para todos aquellos de ustedes que no hayan tenido ocasión todavía de ver la serie. Por favor, no esperen más.
Recientemente hemos inaugurado el otoño, pero más bien parece que hemos comenzado el “veroño”, que podría definirse de manera “no oficiosa” como aquella estación del año en la que nos encontramos durante el día con altas temperaturas en todo el territorio nacional (impropias de esta estación), y que por la noche bajan de manera considerable en cuanto se pone el sol.
Pero, más pronto que tarde, acabará por llegar el invierno y cuando llegue ese momento, muchos conductores (especialmente del norte de nuestra geografía) tendrán que estar preparados y plantearse la posibilidad de incorporar a sus vehículos neumáticos de invierno, dadas las condiciones más extremas que soportan en algunas ciudades.
Actualmente, los neumáticos de invierno representan en España aproximadamente un 3% del mercado total de neumáticos de reposición, frente a casi el 50%* de otros mercados europeos como, por ejemplo, el alemán (donde su uso es obligatorio, a diferencia de España). Y es que hasta hace no mucho, los neumáticos de invierno parecían casi ni existir en nuestro país.
No obstante, el sentir general de los especialistas del neumático es que el mercado de invierno, aunque pequeño, está creciendo de forma notable en los últimos años y va “calando”, poco a poco, en la decisión final del conductor.
Para ello, es fundamental que el taller especialista asesore, aconseje e informe al usuario final o conductor de las ventajas que supone montar estas cubiertas en los vehículos, especialmente en aquellos territorios de nuestro país donde las condiciones climatológicas son extremadamente adversas (hielo, nieve, lluvia, etc.), y también cuando las temperaturas caen por debajo de los 7ºC, donde el uso de este tipo de neumáticos se hace indispensable.
Y es que el hecho de utilizar neumáticos de invierno hace que se reduzca, de manera considerable, los riesgos de sufrir un accidente cuando las condiciones climatológicas no son del todo óptimas.
Pero sin duda, también es importante la colaboración tanto de fabricantes, distribuidores, así como de la propia DGT en la difusión de campañas de concienciación o información del uso de este producto.
En definitiva, se acerca el invierno. Hagamos que prime la seguridad.
*Fuente Europool



