Volviendo a rodar

Es curioso como echando la vista atrás y leyendo mi anterior artículo denominado “El neumático no se libra del coronavirus” del pasado 6 de marzo, concluía el mismo, afirmando que todavía era pronto para conocer el posible alcance de los efectos del coronavirus en nuestro sector y en la economía a nivel mundial, aunque ya por entonces existía un temor latente en las empresas de lo que estaba por venir.

Lo que ha pasado, hasta la fecha de hoy, es ya por todos conocido.
Hemos estado confinados más de dos meses en casa, sin poder apenas salir, salvo para hacer la compra y poco más; hemos vivido como el país se ha paralizado, prácticamente por completo, sin que apenas hubiera actividad por parte de muchas empresas, trasladando muchos de nosotros nuestro lugar de trabajo a casa; mucha gente ha perdido su puesto de trabajo o por el contrario, ha sufrido un ERTE sin que todavía haya percibido la prestación correspondiente, y por supuesto lo más trágico de esta pandemia, es el hecho de que mucha gente ha sufrido la pérdida de algún ser querido.

Así pues, tras seis estados de alarma, de quince días cada uno, decretados por el Gobierno, donde el último finalizará el próximo 21 de junio, y diversas fases de desescalada de por medio, nuestro país va recuperándose poco a poco y volviendo a lo que se ha denominado como “la nueva normalidad”. Una “nueva normalidad” donde las medidas sanitarias están al orden del día y además tendremos que acostumbrarnos, a partir de ahora, al uso obligatorio de mascarillas en nuestra vida social. En definitiva, por mucho que nos pese, nada volverá a ser como antes.

En nuestro sector, parece que poco a poco las aguas van volviendo a su cauce, ya que a día de hoy, prácticamente la totalidad de los talleres como los distribuidores de neumáticos están abiertos y funcionando, coincidiendo también con la reactivación de la economía y la movilidad de los vehículos y muchas empresas están rescatando a sus trabajadores de los ERTES, y eso es síntoma de que la cosa va mejorando, aunque será muy difícil compensar lo que se ha perdido durante el camino, al menos, durante este año 2020.

Quizás el hecho de que mucha gente opte por desplazarse dentro de nuestro país durante sus vacaciones, ayude a paliar un poco tan duro golpe, pero es evidente que hasta final de año no podrá verse el impacto “real” del COVID-19 en el sector del neumático.

Por su parte, a fecha de mayo, el mercado español de neumáticos de reposición, según los datos de Europool, refleja una caída acumulada de casi un 41% en el segmento consumer (turismo, 4×4 y furgoneta), cifra antes nunca vista, con alrededor de 2,5 millones de unidades menos vendidas como consecuencia de la paralización de la movilidad y el cierre temporal de muchas fábricas, donde esperamos que el mercado vaya recuperando la normalidad durante los próximos meses.

Por tanto, no es posible lanzar un pronóstico o hacer una estimación de lo que resta de año, teniendo en cuenta que pudiera haber (esperemos que no) la posibilidad de un segundo rebrote, tal y como los expertos vaticinan. Así pues, esperemos que la caída sea lo menos dañina posible para que pronto podamos volver a rodar con “normalidad”.

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